Al paso de los años, se ha vuelto todo un reto conducir a la familia, por lo que podríamos llamar ‘un buen camino’, ¿a qué me refiero con esto?, es simple, conforme transcurre el tiempo, vamos cambiando de generación, lo cual implica diferentes características, diferentes formas de actuar, de pensar, de comportarse, cada generación con sus determinados retos, sin embargo, hay algo que siempre será una constante de generación en generación y eso son, los valores y principios.

El rol de papá es igual de importante que el rol de mamá, en lo que es el núcleo familiar, si bien es cierto cada uno tiene determinados papeles en la vida de los hijos, ambos siempre trabajarán en conjunto, bajo un solo objetivo, el criar, educar y hacer de sus hijos personas de bien, personas que aporten cosas buenas al mundo de hoy, personas que sean más solidarias y menos egoístas, pero también personas que den valor a lo que realmente lo merece, y todo esto derivado de los cimientos que en casa se les enseñe, dichos cimientos son los valores y principios que día con día aprenden.

Cada generación es distinta, en teoría deberíamos de ir progresando, pues cada vez más, hay más información a la mano, más tecnología, más avances, un tumulto de guías, cursos, talleres de todo tipo de ayuda, sin embargo, pareciera que al menos en el ámbito familiar no lo es, esto en mi opinión.

Hoy en día vivimos en una sociedad en donde los hijos sobrepasan los límites que sus padres les ponen, inclusive peor aún, hay padres que no son capaces de determinar dichos límites, ya sea porque aplican el típico, “yo no los trataré como mis padres me trataban a mí”, por culpa de que se sientan mal, o simplemente porque los aman tanto que no quieren que ni el viento les moleste. Todo esto nos lleva a la sociedad que hoy en día tenemos, con jóvenes más irrespetuosos, más indiferentes a las problemáticas de hoy, jóvenes menos independientes, jóvenes más exigentes para que todo les sea dado sin el mínimo esfuerzo.  Y no es que esté mal que quieras darle todo a tu hijo, yo creo que todos los padres eso es lo que quieren y todos sus esfuerzos están enfocados en eso, en que sus hijos no carezcan de nada, pero yo creo que, hasta cierto punto, porque desafortunadamente, como lo mencionaba, hay hijos que sobrepasan esos límites, y faltan el respeto a sus padres, por ello creo de vital importancia inculcar principios y fomentar valores día con día, que todo lo bueno que enseñas a tu hijo sea algo sólido, algo inquebrantable, que si algo anda mal o no le parece, le enseñes a expresarlo, que te vea a ti como un ejemplo a seguir, que como bien dice el dicho, le enseñes a pescar y no darle el pescado, que si bien es cierto, siempre estarás para él, ella, ellos, pero el que sea autónomo e independiente le servirá de mucho, pues por sí solo cosechara su éxito y eso le dará inmensa satisfacción, es cierto que muchas de las veces los hijos verán las cosas de diferente forma, inclusive pensarán y dirán que es porque tienes algo en contra de ellos, pero llegará el día en que por sí solos dirán “mis padres tenían razón, así como muchos lo hemos dicho.

Y es que actualmente se necesita de personas menos ególatras, personas que vean más allá de ellos, creo que, si todos hiciéramos bien nuestro trabajo como padres, no habría tantos problemas sociales, el determinar un “hasta aquí” también es amar a tus hijos, porque papá, mamá, en su mayoría, es tu responsabilidad la clase de persona que tu hijo sea el día de mañana.

Autoria Propia.

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