Y siguiendo en el tema femenino por el logro de la igualdad de género, volvamos a hacer consciencia revisando historia…

Me compartieron un pequeño video, que seguramente algunos de los lectores habrán visto, en donde hacen la desalentadora, (para estas épocas muy desalentadora) declaración, que “es mas fácil entrar en un museo como musa desnuda que como artista con nombre femenino”, me puse a pensar… , y no solo en los museos las mujeres son ninguneadas, o son objetos sexuales, o de modo artístico al limitado (aunque si se agradece también) “alabanza al cuerpo femenino”, muchas veces en los empleos, muchas mujeres trabajadoras e inteligentes, tienen excelentes ideas, acertadas colaboraciones y asertivas iniciativas que simplemente son coartadas por hombres misóginos, limitados, y criminales discriminatorios, ladrones de éxitos, por llamarlos de alguna manera, o por mujeres empoderadas que incluso en su pobreza femenina le regalan el premio robado a un hombre que ya las domina o lo usan para avasallar en un mundo de hombres, convirtiéndose casi, mas crueles que alguno de estos.

Que verdadera y descorazonada decepción nos llevamos, y qué fuerte se nos hace, cuando quienes nos enteramos de la terrible realidad que guardamos en nuestro sistema neurológico, esa maldad machista heredada, como creencias absolutas tatuadas en el inconsciente por años, por siglos, esa realidad sobre la parcialidad implícita, de conocer y lo más terrible, concluir que solo el sexo masculino es digno de llevar un gran título, como eminencias de logros académicos, como dueños de la superioridad eterna, y me pregunto… ¿y si Dios es mujer?…

Gran apachurrón de corazón que lagrimea arañado por la historia, al saber que ahora en esta época donde se supone hemos avanzado mucho, aún nos maltrata esa creencia tatuada, y que hasta con ella debemos luchar cada uno de los humanos que nos sepamos igualitarios de posibilidades infinitas sin importar el género.

Así me fui de la mano de mi maestra Alma, a revisar caminos trazados por mujeres que fueron calladas, ninguneadas, coartadas, en muchos tiempos que nos cuenta la historia, relataré solo algunos, porque el recorrido en este terreno es largo, he aquí algunos tortuosos ejemplos:

-Cuatro casos sangrantes de mujeres excepcionales que los hombres borraron de la historia, pero que hubo quien tuvo el valor de contarlos.

* Fanny Mendelssohn: La compositora a la que su padre silenció y su hermano tuvo la osadía de robarle sus obras.

 

 

 

 

 

 

(Alemania, 1805-1847)

Tuvo la fortuna de recibir una educación privilegiada al igual que su hermano Félix Mendelssohn, pero le fue prohibido por su abuelo el Filósofo Moses Mendelssohn a que se dedicara a la música, pudiendo solo limitarse a conciertos de cámara en la intimidad de su salón. Sus primeros “lieder” (lied = del alemán, canción lírica breve, cuya letra es un poema musicado), fueron publicados bajo el nombre de Felix Mendelssohn quién ya muchos años más tarde y a pesar que aun se oponía a que Fanny publicara con su nombre, reconoció que eran autoría de su hermana. Tuvieron que morir su abuelo y hermano para que Fanny alcanzara la libertad para impulsar su carrera artística. Murió a los 42 años sin obtener el reconocimiento que merecía.

* Ada Byron: Hija legítima de Lord Byron, fue la primera programadora de la historia, no fue reconocida por ser mujer.

(Reino Unido, 1815-1852)

Basándose en una conferencia del matemático Charles Babbage, Ada elaboró un lenguaje de programación matemático que hoy es considerado como el primer programa de ordenador, convirtiéndose así en la primera programadora de la historia, sin embargo, no fue reconocida como tal por ser mujer. Tuvieron que pasar 130 años después de su muerte, para ser reconocida en los anales de la historia. Fue en 1979 cuando el Departamento de Defensa de los Estados Unidos creó un lenguaje de programación basado en Pascal llamado ADA en honor a Lady Byron. La matemática murió a los 37 años sin haber recibido honor alguno.

El lenguaje ADA se utiliza en la industria aeroespacial, militar y nuclear, teniendo influencia en lenguajes posteriores .

* Camille Claudel : La escultora bajo la sombra de Auguste Rodin.

(Francia, 1864-1964)

Camille que desde niña destacó por su don con la escultura, esculpió de memoria un busto de Rodin. Se especula que podría ser la verdadera autora de muchas de las obras más reconocidas del escultor Auguste Rodin. Ella comenzó siendo su discípula, su modelo, su empleada y su amante, con quien tuvo una relación tormentosa por la que perdió la cabeza, pues él la engaño durante una década e incluso la convenció de abortar cuando esperaba un hijo suyo . Víctima de su maestro y amante, pero también lo fue de su familia y de la sociedad misógina a la que perteneció; su familia siempre se opuso a que hiciera del arte su profesión, la instaban a dedicarse a las labores propias para una mujer. Traiciones que no pudo superar y que a petición de su familia la llevaron a pasar los últimos 30 años de su vida en un hospital psiquiátrico en París, diagnosticada de “una sistemática manía persecutoria acompañada de delirios de grandeza”. Su obra nunca obtuvo reconocimiento a la altura de sus logros.

* Rosalind Franklin: La biofísica a la que dos hombres le hurtaron sus descubrimientos.

(Reino unido, 1920-1958)

Sus descubrimientos en el campo del ADN dieron lugar a uno de los avances científicos más importantes del siglo XX: la fotografía 51, una muestra nítida de la estructura de doble hélice del ADN. Durante muchos años fueron los científicos James Watson y Francis Crick los que se adjudicaron tal descubrimiento como propio, logrando incluso el Premio Nobel de Medicina y Fisiología en 1962, desdichadamente para Rosalind su descubrimiento pasó a la historia como “la hélice de Watson”; ella enfermó de cáncer por la exposición a la radiación y murió a los 37 años, sin haber recibido ningún reconocimiento que sí merecía. Años después de su muerte James Watson confesó que ganó el Nobel gracias a las investigaciones y logros científicos de Rosalind, la verdadera descubridora de la Fotografía 51.

El recorrido en la historia terminó en coraje, desilusión por ellas, amor por esas mujeres que crearon, hicieron, lucharon, se dejaron, se apagaron, muriendo sin haber obtenido ningún reconocimiento. Por eso, hoy y siempre las honro, las venero, las engrandezco, ¡VIVAN MUJERES DE TODOS LOS TIEMPOS, DE NUESTROS TIEMPOS!, y por supuesto también ¡VIVAN LOS HOMBRES QUE ADMIRAN Y TRABAJAN A LA PAR CON LAS MUJERES DE HOY!

Cambiemos y borremos ya nuestro tatuaje neurológico que nos atora y crezcamos… Cambiemos el mundo desde dentro de nuestro cerebro y llenémoslo de igualdad.

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