Narrando un viaje fantástico

I. La Ansiada Bienvenida

La emoción de llegar a un lugar comienza desde que se pisa el medio de transporte y surgen las alegres experiencias, que pueden ser desde sorpresa inquietante, a una mezcla de adrenalina, cansancio, expectativa o hasta las más vibrantes, tiernas y positivas experiencias que se logran en el conocer a la gente que nos acompaña y los lugares que se visitan o exploran, se hacen nuevos amigos, se aprende a tolerar y ser amables, a compartir, a ayudar, a sonreír y ver siempre el lado positivo en todos los momentos y cosas,  así como de vez en cuando aplicar un “Oooommmm” para regresar al centro y olvidar lo desagradable…
Es un placer vivir, aprender y ser uno mismo en donde sea que se esté … Muchas personas me decían que era peligroso, que por qué había escogido este viaje a unas tierras en conflicto, un país con una religión, estilo de vida y cultura muy diferente a la que tenemos en occidente, en fin, muchas opiniones, pero ¿qué pasaría si no te tomas la oportunidad de vivirlas? , así como el amor…, todo es un riesgo, ¿o no?… Y yo agradezco a los míos por el apoyo y entusiasmo que me brindaron para vivir esta mágica experiencia… ¡Todo fue simplemente fantástico! Y las dudas se quitaron y amé a este pueblo iraní…
Y así comenzó la aventura…

Llegando al aeropuerto de Teherán

Después de casi veinte horas de viaje y con los nervios a flor de piel, llegamos en la madrugada al aeropuerto de Teherán,  la bienvenida que tuvimos en Irán fue más de lo que esperaba, aunque antes de salir del avión, que por cierto venía lleno de locales iranís lo que me provocaba un sobrecogimiento extraño por sus ropas y la manera de comportarse, nos indicaron a las mujeres de mi grupo que teníamos que colocarnos el velo o pashmina en la cabeza, porque así son las reglas en este país para poder visitarlo, situación que aceptamos los que fuimos, ¡sentí una verdadera emoción vivir esta usanza!, pero debo confesar que no la entendía, y sí, fue todo un reto… Ya que salimos del avión nos recibieron amablemente en migración y con una gran atención nos dieron una caja de deliciosos pistachos cosechados en Irán, ahí se dan con un sabor delicioso porque su tierra es salada, esa amabilidad comenzó a ser una sorpresa para mi. Viajamos en un autobús de lujo hacia el hotel «Espinas», en donde los guapos chicos del personal del hotel, ya nos esperaban con grandes y amigables sonrisas, así como una charola con delicados vasos llenos de té de rosas y una ramita de menta, ¡delicioso y dulce! , nos refrescamos mientras nuestros guías Ahmad y Amir prestos nos entregaban nuestras llaves de habitación, las cuales estaban muy cómodas, ciertamente la decoración y los accesorios al estilo occidental pero con toque de Medio Oriente, por supuesto no podía faltar el tapete y el Coran … 

Inmejorable recibimiento al mundo musulmán

Me fascinó ver los letreros en la carretera en farsi o persa, no entendí nada pero me hizo saltar de emoción por la nueva aventura, apenas empezaba y no deseaba que terminara en mucho tiempo…

Dormí bajo el cielo de Teherán, con una luna llena esplendorosa como augurio de la buena fortuna que nos esperaba en este mundo musulmán, en una acogedora habitación al otro lado del mundo, orando y agradeciendo a mi Dios por las emociones que al día siguiente vendrían…


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