Seamos Especiales

Cuántas veces nos hemos sentido atrapados en un bache de indecisión, por una casi depresión que nos hace inactivos, que a pesar de que el sol brilla parece que no brillamos al unísono. Esas veces que nos hacemos chiquitos en un sillón, en un rincón, tratando de descifrar el qué nos tiene atorados en esta  vida, cuando no vemos más allá de la punta de nuestra nariz; los años pasan, llegamos a una edad que parece que el tiempo hasta ahí llegó, y de pronto, nos ilumina un deflector que nos hace reaccionar, y en la reflexión nos atrevemos a darnos la oportunidad de ver que la vida sigue y el tiempo puede ser nuestro aliado, que si nos quedamos lamentándonos seremos piedra en el camino que ni para patear servirá, pues seremos polvo con  la inercia del tiempo, de ese mismo tiempo que no utilizamos para nuestra propia vida…

Estoy segura que muchos lo hemos sentido, en eso no somos tan especiales, porque lo especial estará en superarlo y avanzar, romper esas cadenas condenatorias de indecisión, vencer al que parece “indomable tiempo”, e intrépidamente agarrarlo para darnos vida y caminar hacia el destino iluminados, programados, enfocados, con un objetivo que no nos rompa y si lo intenta sacamos el pegamento de la experiencia para avanzar más poderosos y sublimes, eso es lo que verdaderamente nos hace especiales, cuando nos desahogamos y vencemos, cuando cruzamos la linea, la barrera que nos atranca y tomamos al toro por los cuernos, cuando dejamos de ser simples espectadores y nos volvemos uno con el universo, somos parte de la suprema fuerza de la creación, creando…

Desahoguémonos de alguna manera para permanecer a flote y mucho mejor si es con el alma en la tierra y las ansias de vivir en el firmamento infinito, recomencemos de nuevo, renazcamos siendo aún mas especiales de lo que ya somos…

Imagina que el sol es tuyo, tu puedes transformar tu vida…

 Yo lo hice así… y me sirvió.

Te Devoro Vida  

¿Que me atrapa?, ¿Que me detiene?,
¿La pereza de la indecisión ...?
A pesar que a más de la mitad de mi tiempo  anduve,  
ahora, todavía comer los secretos de este mundo ansío ... 
Volteo evitando la muerte,
hacia el frente, siempre hacia el destino, 
porque como la piedra la piel se endurece
al mentar el recuerdo de lo vivido…

El tiempo corre implacable
que por vivir apura el paso, necio y atrevido, 
formando en el alma cicatrices 
y arrugas en el camino…
Nada detiene a mi materia en esta vida
que aún toma y roba tiempo, 
si, de ese que corretea, de ese que empuja 
hacia al avejentado regazo
para deshacer en pausa las historias,
con pormenores y sinsabores, 
cuando el sol se ha cansado…

Y aún lo agarro, si, al tiempo, 
a ese  impasible , grotesco y sin cariño...

Aún lo detengo para que penetre en mis venas, 
cuando con ojos de rapaz travieso 
ya me sorprenda la vida y sus maravillas , 
me anima la luz del día, en todo su día... , 
sin importar la noche y sus obscuridades,
cuando me dejo saciar con pinturas celestiales 
que se ven caprichosas en el firmamento que cobija...

Vivo sí, en los anhelos y sueños del fruto carnal de mi cuerpo 
y en los sueños y empeños de mi  compañero ...
Vivo sí, al beber las narraciones de un cúmulo de voces
que se guardan en letras, en un viejo o nuevo, venero libro... 
Vivo sí, cuando atenta sustraigo un derroche de conocimientos,  
de esas cátedras que agitan memorias saltando a la boca las aprendidas 
Vivo sí, de esos maestros que amorosos aleccionan
 y en sus dones llenan de sabia savia a mi vida… 

Amo vivir y de vida me alimento sin empachos, 
y a ese tiempo le arrebato momentos que hago eternos ...
Ya en un salto me lleno de fortaleza y esfuerzo 
que con vehemencia a la que quiso tenerme presa, guerreo... 
¡Hoy te rompo indecisión! 
y te devoro Vida, en bocados aderezados con tiempo ...
Lydia Irma León Lemus

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