Recientemente un entrañable amigo de mi Papá se nos adelantó en el camino.

Es la vida y todos pasamos por este amargo trance, por lo que con todo respeto quisiera hacer una reflexión.

Un amigo tuyo convive directamente contigo y te diviertes, peleas, te reconcilias y sigues con este ciclo. Saben algunos secretos el uno del otro y al pasar el tiempo los ves o se saludan de vez en cuando a la distancia con la seguridad que pronto los verás.

Pero hoy hablaré del amigo de tu Papá, el señor al que saludas de carrera cuando eres niño para correr a saludar a sus hijos, el señor que, junto con tu Papá, planea las siguientes vacaciones y crean el ambiente en donde te divertirás de lo lindo con otros de tu edad, sus hijos y los de los otros amigos de tu Papá.

Los amigos que se ponen de acuerdo sobre cuál será el itinerario, como irá la caravana de autos, desayuno, comida, cena, estancia, lugares a visitar. Estos señores que se la pasan de lujo también entre ellos y te integran cuando vas creciendo, te invitan y te enseñan a jugar dominó y con paciencia y risas pierden diez pesos por tu culpa.

Los señores que no son responsables de tu educación, pero te enseñan a nadar, jugar basquetbol, o cualquier cosa, te cuidan, te corrigen y aconsejan.

Hoy quiero reconocer a los amigos de mi Papá, Papás de mis amigos de infancia y juventud, compañeros indirectos de aventuras y responsables en buena parte de tu formación.

Un saludo afectuoso para los que aún están y que espero ver pronto. Para los que ya no están, guardo un pensamiento respetuoso y agradecido.

Con todo mi respeto, para la familia Nieto.

2 COMENTARIOS

  1. Memorias que se aquilatan como el oro y quizás desearías que se repitieran con nuestros hijos en compañía de nuestros amigos, hacerlo de nuevo pues… o no?

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